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Síndrome de hiperestesia felina

La mayoría de los dueños de perros están familiarizados con el comportamiento de perseguir la cola, pero ¿es un comportamiento normal para un gato? ¿Qué pasa si tu gato parece estar atacando su cola de la nada? O tal vez tu gato no tiene problemas con su cola, pero se siente incómodo o incluso doloroso cuando lo acaricias. Estas peculiaridades pueden ser signos de algo llamado síndrome de hiperestesia felina o FHS.

¿Qué es el síndrome de hiperestesia felina?

El síndrome de hiperestesia felina es una enfermedad rara, pero confusa. Los gatos que padecen este síndrome son muy sensibles a ser tocados, especialmente en la zona lumbar. De hecho, hiperestesia significa literalmente «demasiada sensación y sensación».

Si bien cualquier gato puede verse afectado, las razas asiáticas como el siamés, el birmano, el abisinio y el persa tienden a ser diagnosticadas con mayor frecuencia. La mayoría de los gatos afectados por el síndrome de hiperestesia felina comienzan a presentar síntomas entre uno y cinco años de edad.

La FHS todavía no se comprende completamente. Algunos profesionales veterinarios creen que se trata de un trastorno nervioso. Otros creen que es puramente una manifestación del trastorno obsesivo compulsivo. Solo en los últimos años los profesionales veterinarios han reconocido el síndrome de hiperestesia felina como un trastorno real.

Síntomas del síndrome de hiperestesia felina

Uno de los síntomas más comunes de FHS es que la piel de su gato se ondula o se contrae al tocarla. Algunos gatos incluso pueden orinar cuando se les toca la espalda o pueden no tolerar que los acaricien o que los carguen en absoluto. Si su gato tiene síndrome de hiperestesia felina, también puede comenzar a lamer y masticar excesivamente su cuerpo, incluidas las patas delanteras, cuando está boca arriba. Los gatos con FHS también pueden hacer silbidos enojados y luego atacar su propia cola.

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Algunos gatos pueden sentirse tan incómodos que pueden correr por la casa, gritando y aullando. De hecho, los aullidos y los maullidos fuertes son otro síntoma del síndrome de hiperestesia felina, especialmente junto con el movimiento de la cola o el masticar las patas.

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Los síntomas son episódicos, lo que significa que surgen de la nada y luego desaparecen tan repentinamente como aparecieron. Si su gato tiene síndrome de hiperestesia felina, no tendrá ningún síntoma entre episodios.

Causas del síndrome de hiperestesia felina

La investigación veterinaria actual difiere sobre cómo se origina la FHS en los gatos, pero hay dos teorías principales.

La primera es que es un trastorno que afecta los nervios de tu gato. No está claro si los nervios se ven afectados debido a un disco pinzado en la columna o debido a una actividad similar a una convulsión en el cerebro.

La segunda teoría es que el dolor de los nervios no tiene nada que ver con eso y es verdaderamente un comportamiento obsesivo-compulsivo.

Diagnóstico del síndrome de hiperestesia felina

La ESF, lamentablemente, es un diagnóstico de exclusión. Esto significa que su veterinario deberá descartar otras enfermedades antes de poder hacer un diagnóstico de síndrome de hiperestesia felina.

Ciertas afecciones de la piel, incluida la dermatitis alérgica por pulgas, pueden tener síntomas similares a la FHS. Su veterinario realizará un examen físico completo para detectar pulgas, así como para revisar la piel de su gato en busca de protuberancias rojas, pequeñas y elevadas (pápulas) que sean indicadoras de picaduras de pulgas.

La osteoartritis también es algo que afecta a los gatos, especialmente a los felinos mayores. Hasta hace poco, la artritis en gatos mayores no se diagnosticaba con tanta frecuencia. Esto se debe en parte a que los dueños de mascotas no reconocen completamente los signos en casa y en parte al hecho de que es difícil para un veterinario apreciar el paso de un gato en un entorno de oficina. La zona lumbar, las patas traseras y la cola son las ubicaciones más comunes de los cambios artríticos en un gato. Su veterinario querrá asegurarse de que la sensibilidad de su gato con su parte trasera no esté relacionada con la artritis.

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Si se descartan problemas de piel y cambios artríticos, su veterinario puede comenzar a considerar la FHS como la razón de la sensibilidad de su gato.

Tratamiento del síndrome de hiperestesia felina

Según las dos teorías de las causas de la FHS, existen algunas terapias disponibles.

Si su veterinario cree que los síntomas de su gato son el resultado del TOC, es posible que le recete un estabilizador del estado de ánimo como fluoxetina o amitriptilina. Su veterinario también puede recomendar tácticas de modificación del comportamiento, como alimentar a su gato en un horario regular, juego interactivo y enriquecimiento ambiental, como alimentadores de rompecabezas y juguetes.

Si se cree que el dolor de los nervios es la causa del FHS de su gato, su veterinario puede recetarle un medicamento anticonvulsivo como el fenobarbital, así como un medicamento para el dolor de los nervios como la gabapentina.

Por supuesto, independientemente del campamento en el que se encuentre su veterinario, ajustarán su plan de tratamiento en función de la respuesta de su gato.

Si bien el síndrome de hiperestesia felina no se puede curar, los gatos que padecen esta dolencia pueden vivir una vida feliz y saludable con un tratamiento médico adecuado. Si cree que las peculiaridades del comportamiento de su gato son el resultado de FHS, hable con su veterinario.

Stefanie Binder
Stefanie Binder
Amante de la naturaleza, ecologista, veterinaria.
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